sábado, 1 de junio de 1991

Herida por el rayo
que cabalga la nada,
que cruza el espacio,
blandiendo su espada.

Destruye el silencio
y el aire araña,
pisando el tiempo,
que pasa y no para.

Desgarra la herida,
derriba la roca,
descubre aterida,
que todo lo toca.

Lo parte y lo toca,
lo arrasa y arruina,
demuele y derroca,
hasta que lo elimina.

Y queda la nada,
y queda el espacio,
y el tiempo a caballo,
que pasa despacio.